El inventario de una óptica es distinto al de otros comercios: hay armazones, cristales, accesorios, lentes de contacto y productos que viajan entre locales y laboratorios. Un buen control evita quiebres, mercadería «perdida» y compras duplicadas.
1. Un stock por local
Cada sucursal debe tener su propio stock. Así sabes qué hay en cada lugar y puedes ofrecer al paciente lo que realmente está disponible.
2. Identifica cada producto
Códigos de barras o QR reducen los errores de digitación y aceleran la venta y el conteo. En Opticlic puedes agregarlos desde la configuración.
3. Registra los traspasos como movimiento
Cuando mueves mercadería entre locales, que salga del origen, quede en tránsito y sume al destino solo cuando alguien la reciba. Si llega una cantidad distinta, se anota. Es la forma más simple de no perder armazones por el camino.
4. Compra con orden y recibe con factura
Una orden de compra a tu proveedor o laboratorio, y una recepción con el número de factura, hace que el stock suba con el costo correcto y que la deuda quede en cuentas por pagar, con sus vencimientos.
5. Vigila el stock crítico
Define niveles mínimos y mira el aviso de productos críticos o agotados. Cruza eso con los más vendidos para comprar lo que se mueve.
6. No olvides los lentes de contacto
La reposición es una oportunidad de venta recurrente. Si registras cuántos días dura una caja, puedes saber a quién avisarle por correo o WhatsApp que toca reponer.
7. Haz conteos periódicos
Un conteo parcial cada cierto tiempo mantiene a raya las diferencias. Compáralo con el stock del sistema y corrige a tiempo.